jueves, 8 de marzo de 2012

08 de marzo // Día Internacional de la Mujer


Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos

Feminicidio: lo que todavía hace falta

En nuestro país sucede prácticamente a diario: una mujer muere

víctima de la violencia de género. Con mayor precisión: cada

día y medio, en Argentina, una mujer es asesinada por un hombre,

casi siempre, un hombre de su entorno más cercano.

En Entre Ríos el drama es el mismo. Nuestra provincia ocupa el

cuarto lugar entre las jurisdicciones con más cantidad de casos

de mujeres muertas por violencia de género: fueron 37 las asesinadas

entre 2007 y 2011, y en este 2012 ya se cuentan 5.

A nivel mundial, la violencia de género se ha convertido en la

principal causa de muerte de las mujeres de entre 15 y 45 años.

La persistencia y crecimiento del feminicidio sólo se explica por

todo una serie de silencios, omisiones y complicidades.

El silencio que queda al desnudo cuando –frente a la muerte-

escuchamos que “el vecino oía”, “los amigos sabían”,

“el médico lo había notado”, pero nadie decía nada.

Las omisiones de las instituciones que podrían trabajar

en la prevención, como los centros de salud, las escuelas,

hospitales, juntas de Gobierno, municipios, y tantas otras,

todas bajo la coordinación de una política

de Estado que aborde el tema en toda su complejidad.

Las complicidades que ocurren cuando en una comisaría no se

toman las denuncias de mujeres maltratadas, cuando los juzgados

no dan respuesta, cuando la justicia no castiga los delitos contra

las mujeres y entonces la impunidad multiplica los casos.

El movimiento feminista acuñó el término feminicidio, hoy extendido

y aceptado en cada vez más países, para nombrar los crímenes

y desapariciones de mujeres que suceden en condiciones históricas

y prácticas sociales que permiten atentados contra la integridad, la salud,

las libertades y la vida de las mujeres.

Feminicidio es, en ese sentido, un término político, porque enfrenta

la falsa creencia sobre la inevitabilidad de la violencia,

coloca a la violencia de género como un grave problema social

y desmiente aquellos conceptos que denominan “drama pasional”

al asesinato de una mujer o “delito de índole privada” a la violación

Hablar de feminicidio es advertir que lo que se enfrenta no es un delito

privado, individual. Es, por el contrario, denunciar un flagelo social, que no

reconoce diferencias de clases sociales, ni edades, ni niveles de formación.

Y es, al mismo tiempo, reclamar políticas de Estado que impliquen

cubrir vacíos legales, que prioricen la prevención y, fundamentalmente,

extiendanlas redes de contención que todavía son insuficientes

Bastante se ha avanzado. Es justo reconocerlo, porque el avance

es producto de luchas históricas y actuales de mujeres

que, en sus distintas formas de organizarse, han podido denunciar

la opresión de género y crear una conciencia crítica sobre la

condición de las mujeres.

Pero la violencia de género persiste.

Hay mucho por hacer desde la prevención. Prevenir implica, en

primer lugar, hablar del tema para desnaturalizar el círculo de la

violencia. En esta línea, el sistema educativo y los medios de

comunicación tienen mucho para aportar.

También la contención necesita refuerzos. Para una mujer víctima

de la violencia de género, su casa es el lugar más inseguro,

por eso el reclamo de las organizaciones que trabajan con mujeres

y niños en situación de violencia de más hogares de tránsito,

subsidios para mujeres que deja un hogar en el que son sometidas,

entre otros apoyos necesarios.

En Entre Ríos los casos de feminicidio de los últimos años han

llamado la atención sobre todo aquello que hace falta y lo que

puede estar fallando. La dispersión de las organizaciones que

se ocupan del tema, la falta de coordinación entre organismos

del Estado; la ausencia de capacitación permanente de docentes,

enfermeros, policías, personal de los juzgados y hospitales;

la conformación de equipos de asistencia y prevención en toda la

provincia. En suma, una política de Estado, integral, multidisciplinaria,

sostenida en el tiempo, que convoque y sume en participación

activa, a quienes desde hace décadas vienen trabajando

para erradicar la violencia de género en todas sus formas.

El feminicidio en números

ENTRE RIOS

2008 13 muertes

2009 6 muertes

2010 11 muertes

2011 7 muertes

2012 5 muertes

FUENTE; Red de alerta en Entre Ríos

EN EL PAIS

Durante el 2011 los feminicidios aumentarn un 10 por ciento

282 mujeres fueron víctimas de a violencia de género en todo el país

En 2010 : 260 muertes

En el 2009 las muertes sumaron 231

Datos del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”

Para la mayor parte de ellas el asesino fue su pareja y en segundo

Lugar sus exmaridos o amantes

En el 2011, solo en un año, 212 chicos quedaron huérfanos en

Argentina; los hijos de las mujeres asesinadas por su condición de género

Asociación Gremial del MJustificar a ambos ladosagisterio de Entre Ríos

Secretaría de Derechos Humanos, Capacitación Sindical y Perfeccionamiento docente

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